Granito
Roca natural durísima y resistente al calor directo. El material más práctico y versátil para cocinas de uso intensivo, interiores y exteriores.
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Variedades disponibles
Todo sobre el granito
¿Qué es el granito?
El granito es una roca ígnea natural formada por la lenta cristalización del magma en el interior de la tierra. Está compuesto principalmente por cuarzo, feldespato y mica, lo que le da su característica textura granulada y su variada paleta de colores: desde blancos y grises hasta negros, rosas y verdes.
¿Para qué se usa?
Es uno de los materiales más versátiles del mercado: mesadas de cocina —con bacha integrada o pileta—, pisos de interior y exterior, escaleras, revestimientos de fachada y espacios de alto tránsito. Su dureza excepcional lo hace ideal tanto para el uso residencial como para proyectos de arquitectura comercial.
Resistencia al calor
A diferencia del cuarzo de ingeniería, el granito sí resiste el calor directo. Se pueden apoyar ollas y utensilios calientes sobre su superficie sin riesgo de decoloración ni deformación. Esto lo convierte en el material más práctico para cocinas con uso intensivo.
Dureza y rayado
El granito es una de las piedras naturales más duras que existen. Resiste el rayado del uso cotidiano y no se daña con utensilios de cocina normales. Su densidad lo hace también resistente a los golpes e impactos, superando en ese aspecto al mármol.
Interior y exterior
A diferencia del cuarzo, el granito es apto para uso exterior. Resiste la humedad, los cambios de temperatura y la exposición solar sin degradarse. Es ideal para pisos de terrazas, jardines, entradas y fachadas.
Color, porosidad y sellado
La absorción depende del color: los granitos claros son más porosos y conviene sellarlos con más frecuencia, mientras que los oscuros —como los negros— son mucho menos absorbentes y resisten mejor las manchas con menos mantenimiento. En todos los casos, un sellado periódico (cada 1 o 2 años según el uso) mantiene la protección. La limpieza diaria se hace con agua y jabón neutro; evitar vinagre, limón y productos ácidos.
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